Artículos Recientes

(Catholic Herald) Un grupo satánico ha anunciado que se les ha otorgado el reconocimiento como iglesia por parte del Servicio de Impuestos Internos.

En una declaración publicada el jueves, el Templo Satánico, con sede en Massachusetts, dijo que recibió una notificación del IRS y que la decisión otorgaría a la organización igualdad de condiciones con respecto a otros grupos religiosos.

«Este reconocimiento ayudará a garantizar que el Templo Satánico tenga el mismo acceso a los espacios públicos que otras organizaciones religiosas, afirme nuestra posición en el tribunal cuando luchamos contra la discriminación religiosa y nos permita solicitar subvenciones gubernamentales basadas en la fe», dice la declaración.

El IRS no ha comentado ninguna concesión de estatus para el grupo, pero la guía publicada en su sitio web confirma que las iglesias se benefician de las reglas impositivas especiales, incluida la exención automática del impuesto federal sobre la renta.

Las regulaciones del IRS establecen una clara distinción entre «iglesias» y otras organizaciones religiosas. Una iglesia debe tener ciertas características, de acuerdo con los requisitos del IRS, que incluyen: un credo y una forma de adoración reconocidos; gobierno eclesiástico distinto; código formal de doctrina; ministros ordenados seleccionados después de completar los cursos de estudio prescritos; Lugares de culto establecidos y servicios religiosos regulares.

A pesar de su lealtad abiertamente demoníaca, el templo satánico fue fundado por ateos profesos y articula un conjunto de creencias humanistas seculares. Para muchos, su imagen satánica parece ser una provocación deliberada en respuesta a lo que el grupo percibe como una interferencia de la religión en la plaza pública.

En una entrevista de 2013, el portavoz del grupo, Douglas Mesner, describió su intención de ser una «píldora venenosa en el debate entre la Iglesia y el Estado». Anteriormente, habían montado demandas para mostrar imágenes y estatuas satánicas en propiedad pública junto con los símbolos judeocristianos tradicionales. Tales como los Diez Mandamientos.

En febrero de 2019, la Corte Suprema de Missouri falló en contra de un miembro autoproclamado del Templo Satánico que afirmaba que una ley estatal sobre «consentimiento informado» antes de un aborto violaba sus creencias religiosas.

Mary Doe, como se enumeraba a la demandante en ese caso, argumentó que un folleto distribuido a todas las mujeres que buscaban abortar en el estado era una violación de sus creencias religiosas y una articulación por parte del estado de un credo religioso alternativo.

El caso se centró en la afirmación del folleto de que «La vida de cada ser humano comienza en la concepción. El aborto terminará con la vida de un ser humano separado, único y vivo».

El reconocimiento aparente del IRS se produce después de que los miembros del Templo Satánico hayan tenido que defenderse contra las acusaciones de que su «iglesia» es un truco político. Un documental reciente titulado «¿Salve, Satanás?» Presentó al grupo como sincero, a pesar de las sugerencias en curso de que el templo fue fundado para hacer una película «ficticia» y es esencialmente un arte escénico y teatro político.

Cualquiera que sea la sinceridad de sus fundadores, su conflicto con la Iglesia Católica ha sido real.

En mayo de 2014, el Templo Satánico fue parte de un intento de organizar una «misa negra» en el campus de la Universidad de Harvard. Un portavoz del grupo inicialmente le dijo a los medios de comunicación que una Anfitriona consagrada sería profanada durante el evento, aunque el templo y el club de Harvard que albergan el evento más tarde lo negaron.

Tras la protesta sostenida de los católicos y otros grupos religiosos, el evento se trasladó primero fuera del campus y finalmente se canceló.

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(Vatican News) Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy completamos la catequesis sobre la quinta petición del «Padre Nuestro», deteniéndonos en la expresión «como nosotros perdonamos a los que nos ofenden» (Mt. 6:12). Hemos visto que es propio del hombre ser deudor ante Dios: de Él hemos recibido todo, en términos de naturaleza y gracia. Nuestra vida no solo fue deseada, sino amada por Dios. Realmente no hay espacio para la presunción cuando unimos las manos para orar. No existen self made men en la Iglesia, hombres que se han hecho a sí mismos. Todos estamos en deuda con Dios y con muchas personas que nos han dado condiciones de vida favorables. Nuestra identidad se construye a partir del bien recibido. El primero es la vida.

El que reza aprende a decir «gracias». Y nosotros muchas veces nos olvidamos de decir «gracias», somos egoístas. El que reza aprende a decir «gracias» y le pide a Dios que sea benévolo con él o con ella. Por mucho que nos esforcemos, siempre hay una deuda inagotable con Dios, que nunca podremos pagar: Él nos ama infinitamente más de lo que nosotros lo amamos. Y luego, por mucho que nos comprometamos a vivir de acuerdo con las enseñanzas cristianas, en nuestras vidas siempre habrá algo por lo que pedir perdón: pensemos en los días pasados perezosamente, en  los momentos en que el rencor ha ocupado nuestro corazón y así sucesivamente. Son experiencias desafortunadamente, no escasas, las que nos hace implorar: «Señor, Padre, perdona nuestras ofensas». Así pedimos perdón a Dios.

Pensándolo bien, la invocación también podría limitarse a esta primera parte, sería bonita. En cambio, Jesús la suelda con una segunda expresión que es una con la primera. La relación de benevolencia vertical de parte de Dios se refracta y está llamada a traducirse en una nueva relación que vivimos con nuestros hermanos: una relación horizontal. El Dios bueno nos invita a ser todos buenos. Las dos partes de la invocación están unidas por una conjunción inapelable: le pedimos al Señor que perdone nuestras deudas, nuestros pecados, «como»  nosotros perdonamos a nuestros amigos, a la gente que vive con nosotros, a nuestros vecinos, a las personas que nos han hecho algo que no era agradable.

Todo cristiano sabe que para él existe el perdón de los pecados, todos lo sabemos: Dios lo perdona todo y perdona siempre. Cuando Jesús dibuja ante  sus discípulos el rostro de Dios, lo describe con expresiones de tierna misericordia. Él dice que hay más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente, que  por una multitud de justos que no necesitan conversión (ver Lc 15.7.10). Nada en los Evangelios sugiere que Dios no perdona los pecados de aquellos que están bien dispuestos y pide que se le vuelva a abrazar.

Pero la gracia abundante de Dios siempre es un reto. Aquellos que han recibido tanto deben aprender a dar tanto y no retener solo para ellos mismos lo que han recibido. Los que han recibido tanto deben aprender a dar tanto. No es una coincidencia que el Evangelio de Mateo, inmediatamente después del texto del «Padre Nuestro» entre las siete expresiones utilizadas, enfatice precisamente la del perdón fraterno: «Si vosotros, perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros  vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas» (Mt 6,14-15). ¡Pero esto es fuerte! Pienso: a veces he escuchado gente que decía: «¡Nunca perdonaré a esa persona! ¡Nunca perdonaré lo que me hicieron!» Pero si no perdonas, Dios no te perdonará. Tú cierras la puerta. Pensemos,  si somos capaces de perdonar o si no perdonamos. Un sacerdote, cuando estaba en la otra diócesis, me contó angustiado que había ido a dar los últimos sacramentos a una anciana que estaba a punto de morir. La pobre señora no podía hablar. Y el sacerdote le dice: «Señora, ¿se arrepiente de sus pecados?» La señora dijo que sí; No pudo confesarlos pero dijo que sí. Es suficiente Y luego otra vez: «¿Perdona a los demás?» Y la señora, en su lecho de muerte, dijo: «No». El cura estaba angustiado. Si no perdonamos, Dios no te perdonará. Pensémoslo, nosotros que estamos aquí, si perdonamos o somos capaces de perdonar. «Padre, no puedo hacerlo, porque esa gente me ha hecho tantas cosas». Pero si no puedes hacerlo, pídele al Señor que te dé la fuerza para hacerlo: Señor, ayúdame a perdonar. Aquí encontramos el vínculo entre el amor a Dios y el amor al prójimo. El amor llama al amor, el perdón llama al perdón. Nuevamente en Mateo encontramos una parábola muy intensa dedicada al perdón fraterno (ver 18,21-35). Vamos a escucharla.

Había un siervo que tenía una gran deuda con su rey: ¡diez mil talentos! Una suma imposible de devolver; no sé cuánto sería hoy, pero cientos de millones. Pero el milagro sucede, y ese siervo no recibe un aplazamiento del pago, sino todo el condono. ¡Una gracia inesperada! Pero he aquí que ese mismo siervo, inmediatamente después, se enfurece contra uno de sus hermanos, que le debe cien denarios, -muy poco-, y, aunque sea una cifra accesible, no acepta excusas ni súplicas. Por lo tanto, al final, el amo lo llama y lo condena. Porque si no te esfuerzas por perdonar, no serás perdonado; si no tratas de amar, tampoco serás amado.

Jesús inserta el poder del perdón en las relaciones humanas. En la vida, no todo se resuelve con la justicia. No. Especialmente donde debemos poner una barrera al mal, alguien debe amar más de lo necesario, para comenzar una historia de gracia nuevamente. El mal conoce sus venganzas, y si no se interrumpe, corre el riesgo de propagarse y sofocar al mundo entero.

La ley del talión: lo que me hiciste, te lo devuelvo, Jesús la sustituye con la ley de amor: lo que Dios me ha hecho, ¡te lo devuelvo! Pensemos hoy, en esta hermosa semana de Pascua, si puedo perdonar. Y si no me siento capaz, tengo que pedirle al Señor que me dé la gracia de perdonar, porque saber perdonar es una gracia.

Dios le da a cada cristiano la gracia de escribir una historia de bien en la vida de sus hermanos, especialmente de aquellos que han hecho algo desagradable e incorrecto. Con una palabra, un abrazo, una sonrisa, podemos transmitir a los demás lo más precioso que hemos recibido ¿Qué es lo más precioso que hemos recibido? El perdón, que debemos ser capaces de dar a los demás.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, en modo particular saludo a los alumnos del Seminario Menor de Tui-Vigo, en su 60 aniversario de fundación, acompañados por su Obispo, Mons. Luis Quinteiro Fiuza. Pidamos al Señor que nos dé la gracia de saber escribir una historia de bien en la vida de nuestros hermanos y de transmitirles con gestos de ternura la experiencia del 

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(ACI Prensa / Cooperativa.cl) La Cámara de Diputados de Chile aprobó un proyecto de ley que de ser ratificado por el Senado, obligaría a los sacerdotes a romper el secreto de confesión en los casos de abusos sexuales, una decisión «muy grave» porque atenta contra la libertad religiosa, señaló un abogado canonista.

El proyecto fue presentado en mayo de 2018 por el diputado demócrata cristiano Raúl Soto en el marco de la crisis por los abusos sexuales cometidos por miembros del clero en Chile. En octubre de ese año la Comisión de Constitución aprobó el documento y la votación de la Cámara Baja del 23 de abril favoreció la iniciativa por 128 votos.

De aprobarse el proyecto de ley en el Senado, se modificará el artículo 175 del Código Procesal Penal para ampliar el «espectro de personas obligadas a denunciar delitos cometidos contra niños, niñas o adolescentes y/o adultos que por sus condiciones físicas o mentales requieren de especial protección», describe el documento.

Actualmente el Código Procesal Penal obliga a denunciar estos casos a los directores de establecimientos educacionales, policías, jefes de puertos, capitanes de navíos.

El proyecto aprobado por los diputados extiende esta obligación a las «autoridades eclesiásticas de cualquier confesión religiosa, sea de derecho público o derecho privado, y, en general, los obispos, pastores, ministros de culto, diáconos, sacerdotes, religiosas u otras personas que conforme a las reglas de cada denominación religiosa detenten algún grado de autoridad sobre una congregación o grupo de personas en razón de la práctica de alguna creencia».

Así como a los directivos de asociaciones, fundaciones o agrupaciones de carácter cultural, juvenil, educativa, deportiva o de otra índole.

Sin embargo, los diputados también aprobaron con 81 votos la indicación que obliga a denunciar los ilícitos «si tal conocimiento fue tomado con ocasión de secreto de confesión o secreto profesional».

Para el abogado canonista y vocero de Voces Católicas, Alejandro Álvarez, este último punto «es muy grave, ya que se está imponiendo una conducta que pugna contra una disposición expresa de la ley canónica, como lo es el sigilo sacramental».

Álvarez aseguró que la disposición «entra en conflicto con el derecho canónico» y «también con el ordenamiento jurídico chileno», que reconoce y ampara las leyes y reglamentos propios de las corporaciones y fundaciones de derecho público, entre las cuales se encuentran las iglesias y comunidades religiosas.

En el caso de la Iglesia Católica «esa ley y reglamento especial es el derecho canónico», precisó el abogado canonista a ACI Prensa.

Álvarez manifestó que la vulneración del secreto de confesión «es un atentado contra la libertad religiosa, equiparando 2 situaciones jurídicas totalmente distintas: el secreto profesional y el sigilo sacramental».

«En el caso del sigilo sacramental el canon 983, 1 establece que este es inviolable, y en caso de contravención a este mandato la sanción es la excomunión latae sentenciae, de acuerdo al canon 1388, por lo cual está terminantemente prohibido al confesor descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo», precisó el abogado.

Álvarez advirtió que con este proyecto de ley «estamos poniendo al clérigo en posición de elegir entre violar la ley del Estado y quedar sometido a las consecuencias de ello, o ser excomulgado, lo que claramente atenta contra su libertad religiosa, vulnera sus derechos y los de los fieles que acuden al sacramento de la confesión».

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(Agencia EFE) La izquierda verde (Groenlinks) y los liberales (VVD) en Holanda presentaron este miércoles un proyecto de ley para penar con multas de hasta 4.000 euros o 6 meses de prisión a cualquier persona que contraiga matrimonio religioso antes de que esté legalmente casada por lo civil.

El VVD, partido del primer ministro Mark Rutte, y los verdes, grupo parlamentario de la oposición, subrayan su preocupación especialmente por los abusos en los matrimonios islámicos, cuya validez es reconocida por algunas familias musulmanas y que, en algunos casos, sirven para evitar la ley ante matrimonios forzados o de menores de edad.

«No deberíamos crear un tipo de sociedad paralela en la que la ley islámica tenga prioridad sobre la ley holandesa», alertó Jeroen Van Wijngaarden (VVD) tras presentar una iniciativa legal que, en principio, debería lograr sin obstáculos la mayoría parlamentaria.

En Holanda, ya se está multando a los líderes religiosos que ofician una boda religiosa antes de que se haya producido el matrimonio por lo civil en una institución pública, pero «algunos imames ignoran las reglas», según el político liberal, que propone extender la multa a las propias personas que se casan y a los testigos del enlace.

En el artículo 68 del Código Civil holandés, se reconoce el derecho de las parejas a contraer matrimonio en ceremonias religiosas pero no sin que antes «aparezcan las partes frente» a un funcionario del Estado civil.

Además, se subraya que ambos deben tener al menos 18 años de edad y solo pueden estar casados con una persona, en un rechazo a la poligamia, a la que también se recurre, para evitar la ley, a través del matrimonio religioso.

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(Cari Filii / Religión en Libertad) Durante décadas se ha debatido sobre el contenido de los secretos confiados por la Virgen a los videntes de La Salette en 1846, una aparición reconocida por la Iglesia en cuanto a su autenticidad y mensaje espiritual, pero dejando en un limbo precisamente esa parte.

La Iglesia reconoció en 1846 la aparición y el mensaje, pero no los 2 secretos entregados a los videntes, Mélanie y Maximin 170 años después, el descubrimiento de los originales da nueva dignidad a los pastores. Un reciente artículo de David Murgia en Il Timone, que traduce Cari Filii News, aporta luz al misterio al relatar el hallazgo de los textos originales:

Del archivo vaticano, los verdaderos secretos de La Salette

Durante más de 170 años han sido objeto de instrumentalización y críticas. Considerados unos visionarios y unos locos y exaltados, la damnatio memoriae dura hasta nuestros días, con una leyenda negra que aún pende sobre estos 2 simples pastores franceses: Mélanie Calvat y Maximin Giraud, conocidos como los videntes de La Salette.

Todo tiene inicio en un pequeño municipio del sudeste de Francia, La Salette. Aquí, una Bella Señora se apareció, en 1846, a los 2 pastorcillos entregándoles un Mensaje que estaba destinado a todo el mundo, no sólo a Francia. La Bella Señora también le entregó a cada uno de los videntes un secreto, los secretos de La Salette. Lo que sucedió durante esta aparición (reconocida oficialmente por el obispo de Grenoble, monseñor Philibert de Bruillard el 19 de julio de 1851), aún no está del todo claro. En el sentido de que la Iglesia, oficialmente, ha reconocido la aparición y el correspondiente mensaje que habla de conversión y oración, pero no ha reconocido de manera oficial, en cambio, los denominados «secretos». Secretos que con el tiempo han sido reescritos en varias ocasiones (Mélanie durante su vida lo hizo en 5 ocasiones, mientras que Maximin lo hizo sólo en 2) y han sido cada vez más difíciles de comprender. Sobre todo por los contenidos considerados apocalípticos. Secretos que siempre han acompañado la vida de los 2 videntes, marcándolos como fanáticos desequilibrados.

Los originales

Ha sido una «operación verdad» llevada a cabo de manera concreta la que nos ha permitido encontrar (gracias a la ayuda del padre Gian Matteo Roggio, mariólogo y provincial de los Misioneros de La Salette), en el archivo de la Congregación para la Propagación de la Fe, los 2 textos originales (que debían permanecer secretos), conservados en el Vaticano y escritos de puño y letra por los 2 videntes, y enviados a Pío IX. Hablamos, por tanto, del primer (y, por consiguiente, si queremos, del más genuino) texto en absoluto, en el que Mélanie y Maximin escriben lo que la Bella Señora les ha dicho.

Lo escriben -desobedeciendo, muy a su pesar, la petición de no divulgación que les ha hecho la Bella Señora- porque se les hace creer que el Papa (Pío IX) en persona los quiere leer. No hay infierno. Ni apocalipsis. Ni el fin del mundo. Los contenidos de los secretos son los típicos de ciertos ambientes de la época: anuncio y profecías concernientes a Francia (que perderá su papel cristiano en Europa), el mundo entero (que debe hacer penitencia), Pío IX (será perseguido), la Iglesia. Y, después, el nacimiento del anticristo de una religiosa y las persecuciones que sufrirán los Papas. En resumen, en estos escritos, que han permanecido durante más de 170 años en estanterías polvorientas del Vaticano, encontramos una serie de temas en parte ya conocidos, pero sin todo el contexto que ha rodeado a los 2 videntes durante mucho tiempo. Contexto que ha «corrompido», de manera inevitable, las sucesivas ediciones del secreto.

Es decir, finalmente  -gracias a los documentos originales- se pone la palabra «fin» a todas las consideraciones milenaristas y descabelladas que desde hace más de un siglo y medio acompañan a esta aparición mariana. Y, sobre todo, se restituye la dignidad a estos 2 pastores que, aún hoy, son considerados por una parte de los expertos como unos soñadores. Mélanie y Maximin no eran para nada unos locos ni unos mentirosos.

Los videntes

Mélanie y Maximin, en la época de las apariciones, eran 2 muchachos pobres y marcados por dificultades afectivas. Después de la aparición, su vida no cambia. Ciertamente, lo que ha sucedido los trastoca a ambos. Sin embargo, para ellos el encuentro con la Bella Señora no cambia su condición de vida. Al contrario, de alguna manera la empeora. Mélanie se vio obligada a vagar por Italia y el extranjero, sin meta alguna. Fue una larga peregrinación. Se vio obligada a pedir limosna para poder comer. Algunos la ensalzan y otros, que la consideran una visionaria, una fanática, la critican. Allí donde fuera, en cuanto la reconocen, se convierte en objeto de curiosidad y de admiración, pero también de burla y contestación por el secreto que le había sido confiado. Tras conocer a Annibale Maria de Francia, el santo de los huérfanos le pide ayuda para fundar la congregación religiosa Hijas del Divino Celo (aún hoy la madre general de esta congregación religiosa lleva su anillo, el anillo de Mélanie). Murió en completo anonimato en Altamura, en Puglia, Italia. «Ha muerto la mujer francesa», dijeron los vecinos de la localidad.

Maximin murió jovencísimo. Vivió haciendo mil oficios distintos. Y con su muerte precoz (tenía unos 40 años cuando falleció), toda la atención se centró en Mélanie. Y, sobre todo, se centró la morbosidad por conocer el famosísimo secreto, dando vida a una querella que corrió el riesgo de comprometer, verdaderamente, toda la aparición de La Salette. Con 2 corrientes de pensamiento contrapuestas. La primera, apoyada por los llamados «melanistas», consideraba que el secreto era el principio para comprender la propia aparición. La segunda, apoyada por los «saletinos», valoraba el mensaje prescindiendo del secreto. Entre los grandes defensores de los «melanistas» habían figuras intelectuales de la época como Jacques Maritain y Léon Bloy.

La Bella Señora los ha elegido a ellos

Los 2 videntes fueron siempre perseguidos por estos famosos secretos. A veces ensombrecidos y juzgados precisamente por sus contenidos. Una sombra que los ha envuelto también después de su muerte. Tanto es así que, aún hoy, su causa de beatificación (legítimamente promovida como se hizo para los videntes de Fátima y la vidente de Lourdes) está parada a causa, precisamente, de estos secretos, sobre los que incumbe un misterio que ha durado más de 170 años. Sí, porque como decíamos al principio, existen distintas ediciones y traducciones de estos secretos. Y no siempre son iguales y coinciden. A lo largo del tiempo, de hecho, los contenidos reales de estos mensajes se han convertido para los estudiosos, los eclesiásticos, los fieles y los apasionados en unos verdaderos rompecabezas. Es más: se han convertido en la «prueba» de la aparición de La Salette. Una obsesión que ha perdurado en el tiempo.

Han transcurrido muchos años desde ese famoso 19 de septiembre de 1846, en el que la Bella Señora se apareció a los 2 videntes. Y aún hoy La Salette -con sus procesiones, sus funciones religiosas- es meta de peregrinos que llegan a ese lugar procedentes de todo el mundo. No solo, en Italia y en otros países el eco de esos hechos extraordinarios fue acogido y transformado por la devoción popular en lugares de culto, estatuas e iglesias dedicadas a la Virgen de La Salette. Y, sin embargo, sobre la aparición de la Bella Señora sigue flotando la sombra oscura de los secretos. Una evidente e injustificada hostilidad que dura desde hace años. Hasta el punto que ninguno de los 2 videntes -como tampoco el obispo que dio la aprobación oficial- está enterrado en el santuario construido en el lugar de las apariciones. Como si se quisiera borrar la presencia de los actores fundamentales de esta historia, porque son incómodos y molestan. Sin embargo, a pesar de todas las reservas, las malas opiniones y las calumnias lanzadas contra los videntes, la Bella Señora que apareció en La Salette decidió servirse, para lanzar su mensaje al mundo, precisamente de estos 2 pastores. Y por este motivo Mélanie y Maximin seguirán siendo, siempre, 2 figuras imprescindibles de las apariciones de La Salette.

El texto de los secretos

El secreto de Maximin: «El Papa será perseguido. Y su sucesor será un pontífice que nadie se espera. Lo que te digo sucederá en el próximo siglo, lo más tarde en los años 2000. Un gran país del norte de Europa, hoy protestante, se convertirá. Antes de que todo esto suceda, habrá grandes desórdenes en la Iglesia y por doquier».

El secreto de Mélanie: «Esto será terrible, que algunos ministros de Dios y esposas de Jesucristo se consagrarán al mal, y al final en la tierra reinará el infierno. En ese momento el anticristo nacerá de una religiosa, pero ¡ay de ella! Varias personas le creerán porque les dirá que es aquel que ha venido del Cielo, pero ¡ay de aquellos que le creerán! No está lejos el tiempo, no pasarán 2 veces 50 años».

La opinión de la grafóloga (Sara Cordella)

Ambos tienen un planteamiento firmemente caligráfico y ambas son grafías muy controladas, de adultos plenamente maduros, a pesar de su joven edad.

Maximin: el lenguaje es esencial, sin percepción personal, salvo en la primera parte. Se limita a un relato cronológico en sucesión. La no utilización de palabras que lleven a emociones personales, en lingüística forense, es indicio de verdad.

Mélanie: La grafía está caracterizada por una escasa presión sobre la hoja. Esto indica una delicadeza no sólo física, sino también en la percepción de los estímulos externos. También en este caso se puede decir que es un producto genuino de la voluntad de quien lo escribe, ya que faltan indicios de forzamiento. El control del trazo es mucho más contenido, lúcido, claro y extremadamente frenado.

Traducción de Elena Faccia Serrano.

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(NCR) El Papa Francisco recibió la Conferencia de Obispos de Francia (CEF) en una audiencia privada en el Vaticano después de su asamblea plenaria de primavera en Lourdes el 3 de abril.

La visita, que se celebra todos los años en el mismo período, tuvo lugar después de la elección de una nueva presidencia para dirigir la Conferencia de Obispos de Francia. Los nuevos líderes tomarán posesión el 1 de julio por un mandato de 3 años. 

Casi al final de su mandato, el actual presidente de la Conferencia, el arzobispo Georges Pontier de Marsella, los vicepresidentes el obispo Pascal Delannoy de Saint-Denis y el arzobispo Pierre-Marie Carré de Montpellier, y el secretario general monseñor Olivier Ribadeau Dumas se reunieron con el Santo Padre en la oficina del Palacio Apostólico para discutir los eventos recientes de la Iglesia de Francia.

El National Catholic Register entrevistó al Arzobispo Pontier luego de su reunión con el Papa, que ocurrió antes del incendio de la Catedral de Notre Dame.

Acabas de tener una audiencia privada con el Papa Francisco. ¿Pudiste discutir la situación en Francia y las diversas manifestaciones de la crisis que la Iglesia enfrenta allí?

Tuvimos una muy buena conversación, que se centró en el diálogo interreligioso y la reciente visita a Abu Dhabi y Marruecos. Hablamos sobre la situación del diálogo en nuestros respectivos países, especialmente con los musulmanes y la posición que él trata de vivir y encarnar a través de la fraternidad y su búsqueda de la paz y la convivencia. Discutimos el clima actual dentro de la Iglesia con respecto tanto internamente como en nuestra sociedad. Con respecto a la situación interclerical, discutimos algunos temas relacionados con la cumbre que el Papa organizó en febrero sobre la crisis de abuso sexual y a la que asistí en nombre de Francia. Le informé lo que hice en la Conferencia de Obispos de Francia después de esta cumbre y las diversas iniciativas que hemos estado tomando en el país durante los últimos 5 o 6 años. Actualmente estamos desarrollando muchos proyectos relacionados con la prevención, el reconocimiento, las gestiones financieras y el seguimiento y apoyo a las víctimas en su viaje de recuperación. El Santo Padre reiteró su invitación a continuar el proceso de purificación de la Iglesia y a la conversión.

Su mandato como jefe de la Conferencia de Obispos de Francia finalizará en julio. ¿Qué evaluación harías después de estos 6 años como presidente de la conferencia? ¿Estás satisfecho con las reformas de la Iglesia hasta ahora?

Estoy muy satisfecho con nuestro trabajo y el progreso que hicimos en la conferencia, especialmente con respecto al tema del abuso sexual. Existe un acuerdo unánime sobre las medidas a tomar. Estamos en el camino correcto. Realmente sentimos que la persona humana está en el centro de nuestra responsabilidad. Es indispensable encontrar las palabras correctas y tomar las decisiones correctas. Puedo ver que tenemos que continuar lo que hemos comenzado con respecto a la prevención con aquellos que están en contacto con jóvenes dentro de la Iglesia, con respecto a la capacitación en seminarios y la educación continua de los sacerdotes, para que siempre tenga en cuenta esta realidad.

En la esfera eclesiástica, es importante, como mencionó el Santo Padre en febrero, practicar la sinodalidad para dar un lugar adecuado a los laicos dentro de las parroquias y en la vida de las diócesis. Debemos entender que no todo puede estar centrado en la autoridad del sacerdote o del obispo. En los diversos concilios y realidades eclesiales, la visibilidad de las mujeres debe incrementarse. Todavía hay trabajo por hacer en esto, así como en otras áreas. Tenemos mucho camino por recorrer para reconsiderar nuestras funciones eclesiales.

La próxima semana será el 92º cumpleaños de Benedict, y acaba de publicar su carta sobre el abuso. ¿Qué opinas sobre su diagnóstico sobre las causas de la crisis actual?

He estado viajando mucho durante los últimos días, así que aún no he tenido la oportunidad de tener una lectura en profundidad. Pero creo que el Papa Benedicto tiene razón al decir que esta crisis está en parte enraizada en la liberación sexual de 1968. De hecho, es uno de los elementos clave de este problema. Pero creo que esta crisis también es espiritual. Claramente, el seguimiento de Cristo no era una prioridad para estas personas que ejercían autoridad en la Iglesia. Y creo que la posición de superioridad de algunos ministros ordenados es algo que podría haber debilitado el comportamiento y las acciones de algunos sacerdotes. Pero creo que este es definitivamente uno de los elementos. Después de esta liberalización general de mayo del 68, pudimos ver que había una segunda ola de excesos en los años 70, en términos de abuso sexual. La primera ola fue al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, en 39-40 hasta los años 50, y disminuyó un poco. Luego tuvimos otra oleada de abusos entre 1970 y 1975. Desafortunadamente, continuó en los años 90, pero el fenómeno fue menos generalizado. Así que está fuertemente conectado con los problemas sociales, y mayo del 68 ha sido un evento muy fuerte.

La gente habla mucho hoy en día sobre la confusión y la desorientación en la Iglesia, especialmente sobre las enseñanzas morales. ¿Por qué es esto, y cómo puede abordarse esto?

No estoy de acuerdo con esta visión. Creo que las referencias morales dadas por la Iglesia son claras y nunca han cambiado. Creo que estamos menos dispuestos a escucharlos, pero son muy claros. Por otro lado, el contexto cultural no es bueno y no está aportando nada bueno en el campo moral. Por lo tanto, debilita considerablemente a las personas. Por supuesto, el uso de sitios web de mala reputación y pornográficos es perjudicial, y nuestra sociedad parece renuente a ser consciente de ello.

Recientemente concedió una entrevista al diario francés Provence que apareció en los titulares. Según informes, usted dijo que algún día podrían ordenarse mujeres u hombres casados. ¿Es esa tu opinión?

Yo nunca dije eso. Gracias por darme la oportunidad de aclarar esto porque no es absolutamente lo que pienso. La persona que me entrevistó por teléfono y que hizo el artículo me hizo la misma pregunta 2 o 3 veces, y le expliqué que la crisis era una crisis espiritual y que, debido a que algunas personas piden que los hombres y mujeres casados ​​sean ordenados sacerdotes, no lo hacen. Significa que el problema será resuelto. El tema es espiritual; es un problema de conversión y un problema de vivir una doble vida. Mientras algunas personas lleven una doble vida, podemos tener todas las regulaciones, las decisiones y las situaciones que queramos; no resolveremos la sustancia del asunto. Eso es lo que dije. El periodista tomó una oración fuera de contexto y la presentó como si fuera mi opinión. Pero esta no era mi opinión en absoluto.

¿Qué piensa acerca de la decisión del Papa Francisco de no aceptar la renuncia del Cardenal Philippe Barbarin después de su sentencia inicial por encubrir abusos sexuales en su Diócesis de Lyon?

Entiendo la decisión del Papa, que no quiso eludir la justicia francesa. Dado que el cardenal Barbarin presentó una apelación, el veredicto aún no se ha pronunciado definitivamente. Esta posición es, por lo tanto, comprensible. También entiendo que el cardenal Barbarin dio su renuncia porque siente que, para gobernar la diócesis, es necesario dar nuevos pasos que no puede tomar él mismo. Se resigna humildemente a dejar espacio para que otros vengan. Estamos en una fase intermedia que no puede durar mucho para el bien de la Diócesis de Lyon. Pienso y espero que Roma pronto proporcione aclaraciones y tome decisiones, para favorecer una organización clara en esta diócesis, a fin de encontrar la paz. Esto es también lo que desea el cardenal Barbarin.

Se llevará a cabo una comisión parlamentaria para discutir la ola de actos anticristianos en Francia. ¿Crees que podría ayudar a aumentar la conciencia pública sobre este tema?

Sería algo bueno porque es responsabilidad del estado. En cuanto a los obispos, informamos a la policía todo tipo de profanación o vandalismo contra una iglesia. El obispo del lugar generalmente analiza el caso con sus colaboradores para determinar si fue una profanación deliberada o si fue cometido por una persona desequilibrada. Las consecuencias variarán según el caso. No estamos excesivamente preocupados, pero tomamos estas cosas en serio. Tratamos de analizarlos pacíficamente, pero con la determinación de proteger a nuestros fieles.

¿Cómo interpretas estos actos? ¿Está relacionado con la crisis de abuso sexual o con los excesos de la secularización en Francia?

No sé realmente cómo analizarlos por ahora. Debemos determinar si nos enfrentamos a una verdadera ola de actos anticristianos o si estos actos son cometidos por personas desequilibradas que no saben lo que están haciendo. Sabemos que ambos casos son plausibles. Hay que tener cuidado antes de usar la palabra «profanación», ya que primero debemos haber descartado la opción de un trastorno psicológico.

La corresponsal de NCR en Europa, Solène Tadié, escribe desde Roma.

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